Entradas

Llueve

Imagen
Una sola palabra que significa un mundo. Una frase en sí misma.  Llueve . Tan potente e inmensa que no necesita quién la ejecute. ¿Quién llueve? ¿Acaso tú osas llover? No puedes. Nadie llueve. Simplemente, llueve. La borrasca Emilia vino a despedirnos y nos regaló cuatro días y cuatro noches de chaparrones intensos, viento y frío del que cala. Hacía tiempo que no sentía el frío y el viento húmedo pegándose a mi cuerpo, metiéndose por los huesos, y de repente recordé lo viejo que soy. Uno tarda poco en acostumbrarse a lo bueno, dicen. Estamos a punto de abandonar Tenerife y la isla parece algo molesta con nosotros, como si no le hiciera gracia que nos vayamos ahora. Han sido siete meses intensos que han dado para mucho: playas, sol, calor, perros callejeros, terrazas, Mancha… y un volcán que lo gobierna todo desde casi cuatro kilómetros de altura, observándonos sin decir nada. Llueve, sí, pero la lluvia nunca me ha parado. Al contrario. Cuando llueve se respira mejor, más fresco, y ...

Este post no es un recopilatorio

Imagen
…aunque mirándolo otra vez se le parece bastante. De hecho podríamos llamarlo “15 años de Jack” , o “Grandes éxitos de Jack XV” , o incluso “Lo mejor de Jack: 15 aniversario” y venderlo en gasolineras en formato casete. Ah, me encanta ese toque underground de comprar un CD random en mitad de un viaje largo en furgoneta… pero siendo sincero, cualquier título que escribiera quedaría eclipsado por lo que realmente pretendo mostrar al mundo: hoy cumplo 15 años . Eso sería un montón de arena vertida por el gigante reloj de doble cono que alguien en alguna parte volteó aquel 4 de diciembre de 2010. Fecha que, por cierto, fue decidida a ojo por el operario que revisó mis dientes aquel 4 de diciembre que ingresé en la cárcel, "un año tendrá más o menos", y lo apuntó como si fuera un número de serie. Y así, por arte de chapuza, acabó siendo mi cumpleaños oficial. Pero eso, amigos, tampoco importa una mierda. Según diversas fuentes de prestigio mundial como la Universidad Canina de Ma...

Un día cualquiera...

Imagen
Hoy os voy a contar cómo es un día cualquiera en mi vida… aunque ya os aviso de que aquí los días “cualquiera” no existen. Amanecemos con los pajaritos que cantan como si tuvieran un altavoz dentro del pecho mientras pasean por el techo de Milfred con sus patitas que parecen tacones en miniatura. La luz entra despacio por las ventanas y Milfred, comienza a hacer toda clase de ruidos maderiles tipo  crick-crack , como si comenzara a desperezarse tras una reparadora noche de sueño. Es su forma de recordarnos que sigue viva, fuerte y con ganas de dar guerra durante mucho tiempo. Yo me estiro todo lo ancho que soy que a mis casi 15 es un estiramiento que podría entrar en la categoría  gimnasta rusa profesional , y voy directo a mi puesto de vigía: la puerta. Ni un movimiento se me escapa, especialmente el del perro del vecino. Ese. Ese que tiene pinta de saber demasiado. Yo no me fío.  Ferrari me saluda con su “Buenos días, mi niño”, y yo respondo como sé: con la co...

Sueño que sueño que estoy soñando.

Imagen
Anoche soñé que soñaba. Y dentro de ese sueño, abrí los ojos y no estaba en la autocaravana. El suelo era frío, olía a hierro y a barro húmedo. Escuché ladridos, muchos, de esos que rebotan contra las paredes. Reconocí el sitio enseguida. La perrera. Pero algo era distinto. La luz entraba más suave, el aire pesaba menos. Y entre las jaulas vi a un perro joven, con una oreja recta y otra caída hacia delante y una mirada que todavía no sabía en qué confiar. Era yo. Me acerqué despacio. El joven Jack gruñó un poco, desconfiado, como si estuviera viendo un fantasma. —¿Quién eres? —me preguntó. —Soy tú, con algunos cuantos años más —le respondí. Se quedó mirándome con esa mezcla de miedo y curiosidad que sólo tienen los perros jóvenes. —¿Y cómo nos ha ido? —dijo. —Brutal —contesté—. Y tan rápido que apenas da tiempo de darse cuenta de todo lo vivido. Él olfateó el aire, dio un par de vueltas y me sonrió. —¿Vamos a correr? —¡Cómo no! —le dije—. Corramos una vez más. Salimos al campo. No sé d...

El perro, el hombre y la luna.

Imagen
La semana pasada comenzaron las bonanzas , lo que en lenguaje canario debe significar época de clima perfecto : templado, sin viento, con poca humedad y con el mar tan plano como una balsa de aceite. Este fenómeno ocurre cuando los vientos alisios desaparecen durante unas semanas, como si fueran a echarse una siesta para recargar fuerzas para la nueva temporada. Para el visitante espontáneo podría parecer simplemente eso, buen tiempo, sin más. Para los locales es un suceso conocido, casi sagrado, esperado y guardado con celo. Casualidad o no, Ferrari aprovechó para desaparecer unos días, supongo que para salir de caza, y yo me quedé con Belkor cuidando de Milfred. La vida con Belkor es tranquila pero a su vez tiene ciertas normas que con Ferrari no existen. Bueno, digamos que tiene normas, a secas. Belkor dice que Ferrari y yo somos como los dos colegas de películas como Resacón en Las Vegas o Dos colgaos muy fumaos . Cuando es Belkor la que se ausenta de casa los horarios y las norma...

Calimero

Imagen
 ¿Sabes? Si volviera a nacer quizá pediría ser un camello con dos prominentes jorobas en las que llevar mis reservas de alimentos a la espalda. Sería como llevar el atillo de vagabundo, pero sin necesidad de sujetar el palo. Quien dice camello, dice dromedario. El número de jorobas no debería ser determinante para la hazaña, salvo para aquel despistado técnico de marketing de esa famosa marca de tabaco de cajetilla amarilla cuyo nombre real no desvelaré, pero que según mi entrenado ojo detectivesco debería llamarse Dromel . Sí, un gran camélido. Recorrer la arena del desierto en largas rutas y dado el caso, incluso participar en carreras. He participado en varias carreras, pero nunca he estado en el desierto y, mirando el reloj, dudo que nunca vaya a estarlo. Pero, ¿sabes? la semana pasada no estuve en el Sáhara, pero el Sáhara vino a mi. La calima es un polvo muy fino que viene desde ese desierto que tengo a tan sólo 300km. El viento lo arrastra y, de repente, el aire se vuelve tu...

Ritondo y yo

Imagen
Hoy he sentido el frío por primera vez en varios meses. No un frío de esos que te calan dentro y ya no remontas el resto del día, a no ser que te echen una manta encima y te pongan la calefacción delante, casi tocando los bigotes, pero aun así suficiente para estremecerme y recordar viejos fantasmas. Ha amanecido un día sereno , que suele decirse como eufemismo de eso, frío. Cuando la temperatura ambiente baja de 24 grados, mi cuerpo se activa y me pongo a dar paseos por casa, como el anciano senil e insomne que no soy. Hemos madrugado, me han puesto el desayuno buffet junto a mi pastillero diario, como al anciano senil e hipermedicado que no soy, y he echado la primera de mis siestas diarias. Me encanta dormir la mona. Antes era uno de mis tantos hobbies, ahora es mi favorito. Cuando me despierto de un sueño corto tengo la batería a tope y necesito quemar energía en la calle. Tengo mis trucos para conseguir mi cometido: me hago el encontradizo en lugares de paso en casa, varias veces,...