Entradas

No estaba muerto, estaba de parranda (con acento mejicano)

Imagen
Hola amigos. Tras mi necesario y merecido retiro espiritual vuelvo a dirigirme a todos vosotros. Y no lo hago por gusto, ni porque os haya echado de menos. Ni porque mi cerebro necesitase una nueva dosis de adrenalina con la que alimentar a este personaje desmesurado. Han pasado ya unas cuantas semanas sin noticias, y he visto necesario salir a desmentir los rumores y comentarios que comenzaban a escucharse:  No, no me ha atropellado un camión y estoy ya criando malvas. Tampoco me han detenido en la triple frontera sudamericana portando fardos de cocaína cosidos en un arnés de camuflaje, ni me he rapado la cabeza y me he retirado al Tíbet a meditar sobre la existencia con los monjes. No he cambiado de identidad y estoy en Alaska buscando oro, ni me he enrolado en un barco pirata, aunque perfectamente podría haberlo hecho. Bien, una vez aclarados todos estos puntos podría dejarlo aquí y retomar la actividad que estaba haciendo, pero ya que me he puesto delante de la pantalla después...

Un alto en el camino

Imagen
Era mayo de 2021 y lo recuerdo como si fuera ayer. Aquella mañana, pronto, Belkor, como muchos otros días, cogió su mochila y me llevó de excursión. No sería un paseo normal y corriente, lo cual deduje al detectar su respiración rápida y mirada enfocada en la lejanía. Por entonces llevábamos 6 semanas en las que solo nos habíamos tenido el uno al otro, y el cambio más sutil en su expresión me era suficiente para hacer una lectura precisa de la situación. Salimos de casa y la puerta se cerró con contundencia a mis espaldas. Caminé a su lado sin mirar atrás. Montamos en el tren, y después en otro tren, este muy rápido, hasta llegar a París. Cruzamos de sur a norte la ciudad de la luz bajo un sol de verano. Paseamos, nos hicimos fotos, vimos patos y bebimos de fuentes en la calle. Llegamos a la estación donde el frío suelo me pareció un oasis en el que refrescarme tumbado durante un par de horas... y otro tren. Exactamente dos siestas y media después llegábamos a Amsterdam, Central Statio...

El gran blanco

Imagen
La semana pasada estaba echando una de mis múltiples y ligeras siestas mientras Belkor y Ferrari veían un documental del universo, y no pude evitar alzar una oreja y entreabrir un ojo ante lo que escuchaba. Explicaban la edad del universo como un calendario de doce meses, y el resultado era fascinante: si el Big Bang hubiera sido el 1 de enero a las 00:00, el Sol y la Tierra no aparecerían hasta el 31 de agosto; los primeros organismos multicelulares no llegarían hasta finales de octubre; los dinosaurios dominarían la Tierra entre el 24 y el 26 de diciembre, sí, extinguiéndose tan solo dos días después; y nuestro ancestro común aparecería el 31, diez minutos antes de las campanadas. A las 23:59, Homo sapiens y caninos sellaríamos nuestra alianza. Medio minuto para llamarme perro. Otro medio para hacerte creer, humano, que tú mandas. Cualquier animal contemporáneo parece un simple cameo en esta película del tiempo. Bueno, casi cualquiera. Porque hay una especie que estuvo ahí desde los ...

Reflejo de inmersión

Imagen
Venimos del mar. Y no me refiero a que hoy venimos del mar,  ni a que hayamos pasado una estupenda jornada lúdica en la playa y volvamos a casa con arena y salitre. Es literal. Tú, humano defectuoso, y yo, canino supremo, una vez tuvimos al vasto océano por hogar . Aquel caldo primigenio en el que la chispa de la vida surgió por un maravilloso accidente, y evolucionó hasta convertirse en una selva acuática, nos tuvo como huéspedes a través de un ancestro común. Millones de años después, en lo que se suponía una jugada evolutiva, pusimos nuestras patas en tierra firme y ahí se separaron nuestros caminos. Y o me adentré de forma sigilosa en el bosque y tú, de forma incomprensible y ligeramente ridícula, corriste despavorido a subirte a un árbol . Humano, siempre peleado con el sentido común . - Pienso mientras me hago una imagen mental del suceso. Y lo que construimos fuera del mar no fue mucho mejor que lo que dejamos atrás: caos, polvo, ruido, frío, calor extenuante .  Pero au...

Alimañas

Imagen
Gran Bretaña, Skye, Tenerife, Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote. Seis islas. Vale, Skye es isla por los pelos y en Gran Canaria apenas di una docena de pasos, en tránsito hacia Fuerteventura, pero ¿qué quieres, humano? ¿Acaso has venido a sacarle punta a todo? Muy sibarita tú para ser alguien sentado en el sofá, leyendo lo que escribe un perro. Fuerteventura queda atrás, pero está aún muy presente. De hecho, mientras tecleo con precisión quirúrgica estas líneas, aún la veo a lo lejos si miro por encima de las gafas, colocadas de forma interesante a media altura de mi hocico. Nuestra última aventura allí fue en un pintoresco pueblo llamado El Cotillo, donde disfrutamos de la tranquilidad que necesitábamos justo a esas alturas del viaje. En ese momento ya nos habíamos acostumbrado a despertarnos tarde, pasar el día vagueando y salir a horas intempestivas a merodear, con las pilas a tope, como recién despertados. Y fue aquí donde nos dimos cuenta de una verdad incómoda que nos negáb...

La ley de las dos esquinas

Imagen
En esta vida a veces toca ser cazador, y otras veces presa. En la clase de hoy os hablaré de una táctica de evasión tan básica como efectiva, que un día puede salvaros el pellejo si os toca ir corriendo delante. La ley de las dos esquinas . No es teoría ni épica, es minimalismo aplicado a la supervivencia . Una sola esquina rompe la línea de visión del perseguidor, pero no te salva. Da un alivio falso, justo donde la mayoría afloja y comete el error de relajarse. Con dos esquinas, en cambio, rompes la persecución . Cada giro corta vectores, siembra la duda en el perseguidor y reduce exponencialmente la probabilidad de ser interceptado. Rascar décimas de segundo al generar incertidumbre: ese es el objetivo. No va de correr más ni de ser más fuerte, va de disciplina y experiencia . No relajarse en el primer respiro, no mirar atrás, no creerse a salvo hasta haber pasado una más. Porque la vida, como un enemigo viejo, siempre ataca cuando cree que ya has bajado la guardia.  Esto lo apr...