Calimero
¿Sabes? Si volviera a nacer quizá pediría ser un camello con dos prominentes jorobas en las que llevar mis reservas de alimentos a la espalda. Sería como llevar el atillo de vagabundo, pero sin necesidad de sujetar el palo. Quien dice camello, dice dromedario. El número de jorobas no debería ser determinante para la hazaña, salvo para aquel despistado técnico de marketing de esa famosa marca de tabaco de cajetilla amarilla cuyo nombre real no desvelaré, pero que según mi entrenado ojo detectivesco debería llamarse Dromel . Sí, un gran camélido. Recorrer la arena del desierto en largas rutas y dado el caso, incluso participar en carreras. He participado en varias carreras, pero nunca he estado en el desierto y, mirando el reloj, dudo que nunca vaya a estarlo. Pero, ¿sabes? la semana pasada no estuve en el Sáhara, pero el Sáhara vino a mi. La calima es un polvo muy fino que viene desde ese desierto que tengo a tan sólo 300km. El viento lo arrastra y, de repente, el aire se vuelve tu...